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Mitos del sexo durante el embarazo

Pocas mujeres siguen teniendo relaciones sexuales con su pareja cuando quedan embarazadas. Unas influidas por los cambios hormonales y otras por miedos y mitos reducen su actividad sexual. Muchas temen provocar algún daño en el bebé y eso les inhibe de tener sexo.

Hay que despojarse de esos prejuicios porque no se le hace ningún daño al bebé, ni hacer el amor con la pareja puede provocar un aborto ni contracciones de parto. Lo que sí está demostrado es que a mayor bienestar en todos los ámbitos de la vida de una embarazada, tiene mejor salud.

6 causas por las que puedes sangrar después de una relación sexual

El sangrado vaginal después de una relación sexual es bastante común: aproximadamente 1 de cada 20 mujeres lo experimentan. Las relaciones muy intensas, el exceso de fricción o la falta de lubricación son causas frecuentes que no representan un problema de salud serio. Pero hay otras que sí son peligrosas y que requieren atención y tratamiento médico inmediato. Aquí te decimos cuáles son.

Después de un encuentro amoroso con tu pareja te diste cuenta de que sangrabas ligeramente, pero hace días que pasaste tu período. El sangrado se contuvo pronto pero aún así, te quedaste preocupada. Si no es la menstruación, ¿qué pudo ser?

Emociones que transmites a tu bebé

Emociones que se transmiten en el embarazoHasta hace poco, se pensaba que la salud del bebé dentro del útero dependía del bienestar de la madre, de si practicaba deporte, seguía una buena alimentación, y no tomaba ni drogas ni alcohol.

No obstante, numerosos estudios realizados en las últimas décadas han puesto de manifiesto que los sentimientos de la madre son también muy importantes. Se ha visto que el estado emocional de la mujer a lo largo del embarazo afecta a largo plazo a la salud mental del bebé.

Una mamá depresiva, ansiosa, o muy estresada puede influir en el coeficiente intelectual de su hijo y predisponerlo para que tenga más riesgos de padecer problemas mentales tales como la hiperactividad o el síndrome del déficit de atención e hiperactividad (TDAH).